
¿Cuánto cuesta la aerotermia en un piso de 100 m²? En Vigo o Pontevedra, la cifra final depende de qué equipo cabe y dónde. Si vives en Coia o Campolongo, la unidad exterior solo entra en la terraza o el tendedero, y necesitas que la comunidad autorice cualquier modificación en fachada. El precio nacional oscila entre 7.000 y 22.000 euros por una instalación completa, pero el real lo fija quien visita tu casa. No es lo mismo sustituir un termo eléctrico que adaptar unos radiadores antiguos para que trabajen con agua templada.
Antes de decidir, pide por escrito qué se instala y qué requiere tu vivienda. Quizá haya que subir la potencia contratada o cambiar el cuadro eléctrico. En bloques del área de Vigo o en chalés de O Salnés cerca del mar, conviene verificar que el equipo tenga protección anticorrosión. La web TERMAVIA conecta tu solicitud con empresas instaladoras de tu comarca; son ellas quienes revisan el sitio, miden espacios y envían su propuesta detallada. Así comparas opciones reales sin ataduras, sabiendo exactamente qué incluye cada oferta para tu tipo de casa.
Aerotermia completa o bomba de calor de agua caliente en un piso de 100 m²
En un piso de cien metros cuadrados, las opciones reales se dividen en dos equipos aire-agua. El primero da calefacción por suelo radiante o radiadores de baja temperatura, agua caliente y frescor en verano; requiere una unidad exterior que debe caber en la terraza, galería o cubierta, con el visto bueno de la comunidad para colocarla en fachada. En zonas como Coia o Teis, en Vigo, esto implica verificar si el tendedero soporta el peso y la vibración. La segunda alternativa es un compacto solo para agua caliente, que sustituye al termo eléctrico ocupando su mismo hueco. Esta opción evita tocar la instalación de calefacción existente, ideal si tienes radiadores eléctricos antiguos y buscas reducir consumo sin grandes obras.
Cada elección pide una adaptación distinta. El sistema completo exige revisar el cuadro eléctrico y subir la potencia contratada, algo habitual en bloques del área de Vigo donde los consumos eran bajos antes de electrificar la vivienda. Si vives cerca de Sanxenxo o Cangas, el aire salino obliga a elegir modelos con protección anticorrosión para que no se deterioren. El rendimiento cae cuando hace frío, por lo que conviene prever que el equipo dedicará tiempo a desescarchar en las mañanas heladas del interior. Antes de decidir, las empresas instaladoras de tu comarca visitan el piso para ver qué espacio hay disponible y qué tipo de emisores calientan mejor, enviándote luego sus propuestas escritas para comparar sin coste ni compromiso.
La terraza decide el precio de la bomba de calor en un bloque de Vigo
En barrios de bloques como Coia, Teis u O Calvario, el sitio donde se coloca la unidad exterior marca la diferencia en el coste final. Si va en la terraza o en la galería, hay que vigilar la ventilación para que no se ahogue y controlar el ruido hacia los vecinos, además de calcular bien el peso sobre el suelo. Cuando toca subirla a la cubierta, la cosa cambia: las tuberías recorren más distancia hasta el acumulador del piso, lo que encarece la obra, y la comunidad debe autorizar la ocupación de zonas comunes.
Si los vecinos prefieren llevarla a la cubierta para evitar molestias en fachada, la instalación se alarga por la necesidad de canalizar más frío y calor. Cada metro extra de cañería y cada adaptación estructural suman trabajo. Antes de solicitar presupuesto, conviene revisar dónde cabe el equipo sin molestar y cómo queda cerca de la toma de agua caliente. La visita técnica define estas variables reales para que el precio refleje la dificultad concreta de tu bloque.
Del radiador eléctrico al circuito de agua: la obra que encarece la aerotermia
Si tu piso en Coia, Teis o el casco histórico de Pontevedra se calienta hoy con radiadores eléctricos, la aerotermia no llega con solo enchufar la bomba. Necesita un circuito de agua para repartir ese calor por la casa. Esto obliga a tirar zócalos y levantar suelos para instalar tuberías nuevas, salvo que aproveches una reforma integral para poner suelo radiante desde cero. En los bloques del área de Vigo, esta obra interior es tan relevante como colocar la unidad exterior en la terraza o el tendedero.
Cuando ya existen radiadores de agua, el trabajo pesa menos. No obstante, conviene revisar si su tamaño basta con agua templada, que es donde la bomba de calor rinde mejor, frente al agua muy caliente de una caldera vieja. Si los aparatos son pequeños, quizá no den calor suficiente en las heladas frecuentes del interior, como en Lalín o A Estrada. En esos casos, puede tocar cambiarlos por modelos de baja temperatura o añadir ventiloconvectores. Antes de decidir, las empresas instaladoras de tu comarca visitan la vivienda para ver qué hay realmente en las paredes.
Permiso de la comunidad para la bomba de calor en la terraza
Si vives en un bloque de pisos en Pontevedra o Vigo, la unidad exterior no puede colocarse a tu antojo. Al tocar la fachada o la cubierta, son elementos comunes y necesitan el visto bueno de la comunidad. Para agilizar la junta, lleva preparado un plano con la ubicación exacta de la máquina, los datos técnicos sobre su nivel sonoro y cómo se resolverá el desagüe del condensado. En el casco histórico de Pontevedra, donde el granito y los soportales están protegidos, la cosa cambia: además del acuerdo vecinal, hay que consultar con el concello antes de actuar.
La estética importa, pero también el ruido hacia tus vecinos. Si la instalación es en una galería cerrada o tendedero, verifica que haya ventilación suficiente para evitar sobrecalentamientos. En zonas costeras como O Morrazo o las Rías Baixas, el aire salino exige equipos con protección anticorrosión específica. Prepara toda la documentación gráfica y técnica para presentarla en la reunión; cuanto más claro esté el proyecto desde el principio, menos trabas burocráticas encontrarás para conseguir esa autorización necesaria antes de que la empresa instaladora pueda comenzar los trabajos en tu vivienda.
Horquillas de precio de aerotermia y lo que la visita las estrecha
Una instalación completa de aerotermia en España se mueve entre los 7.000 y los 22.000 euros. Esa distancia tan grande no es un capricho del mercado, sino el reflejo de las condiciones reales de cada vivienda. No es lo mismo colocar una unidad exterior en la cubierta plana de una casa unifamiliar de piedra en las parroquias rurales de Vigo que intentar ubicarla en la galería o el tendedero de un piso antiguo en el centro histórico de Pontevedra, donde la comunidad debe autorizar cualquier elemento visible desde la calle.
El tipo de emisores también pesa mucho: sustituir radiadores de hierro por suelo radiante o fancoils requiere más obra y materiales que adaptar los actuales. Además, hay que contar con el estado del cuadro eléctrico, ya que a menudo hace falta subir la potencia contratada y modificar instalaciones para soportar el nuevo equipo. Por eso, la cifra exacta solo aparece después de que un instalador visite el sitio, mida espacios y revise conexiones. En cambio, si buscas un equipo compacto solo para agua caliente sanitaria, que ocupa el hueco del termo actual y exige poca obra, su coste queda fuera de esta escala general.
Qué pedir por escrito en la propuesta de aerotermia de un piso
Cuando recibas la propuesta por escrito de una empresa instaladora, fíjate en que detalle el modelo exacto del equipo y su potencia, justificada según los metros cuadrados y la orientación de tu piso en Vigo o Pontevedra. Debe especificar dónde irá la unidad exterior, ya sea en la terraza, la galería o la cubierta, recordando que la comunidad debe autorizar cualquier elemento visible desde la fachada. Indica también la capacidad del acumulador de agua caliente, el tipo de emisores (radiadores de baja temperatura o suelo radiante) y si hace falta adaptar el cuadro eléctrico o subir la potencia contratada. No olvides mencionar la retirada del termo antiguo o del calentador de gas, así como los permisos municipales y la legalización final.
Pide que incluyan un plan de mantenimiento anual, pues muchas garantías exigen revisiones periódicas para mantener el rendimiento SCOP. Compara siempre varias ofertas hechas sobre los mismos datos de tu vivienda; solo así verás quién se adapta mejor a las condiciones reales de tu barrio, como los caminos estrechos en ladera de Cangas o la necesidad de protección anticorrosión cerca de las Rías Baixas. La instalación la ejecuta siempre la empresa seleccionada, que visita el inmueble antes de presupuestar, asegurando que el sistema funcione bien con el clima local.