
Vigo es la ciudad más poblada de Galicia y, al mismo tiempo, un concello con parroquias rurales que conservan casas con finca a pocos kilómetros de la Porta do Sol. Esa doble cara marca cualquier propuesta de aerotermia. En el centro y en los barrios que crecieron al ritmo del puerto y de la industria del automóvil, lo que hay son pisos en bloque, con agua caliente de termo o de calentador y, como mucho, radiadores eléctricos. En Bembrive, Beade o Zamáns, en cambio, abundan las viviendas unifamiliares que se calientan con gasóleo.
El clima ayuda en los dos casos: la ría templa los inviernos y la bomba de calor pasa la mayor parte del año trabajando en condiciones cómodas, algo que se nota en el consumo. Lo que cambia de un caso a otro es el hueco disponible para la máquina y lo que hay que desmontar antes de instalarla.
Viviendas de Vigo y su encaje con la bomba de calor
En los bloques de Coia, Teis u O Calvario la unidad exterior tiene tres destinos posibles: la terraza, la galería si se deja una parte abierta, o la cubierta del edificio cuando la comunidad lo permite. Cada uno tiene su condición: ventilación suficiente, un suelo que aguante el peso y un recorrido corto de tubería hasta el acumulador. Antes de pedir propuestas conviene leer lo que exige un piso antes de colgar una bomba de calor, porque ahí están los permisos y las medidas que el instalador va a comprobar. En las parroquias rurales la cuestión es otra: hay sitio de sobra, y lo que se estudia es el trayecto desde la finca hasta el cuarto de la caldera.
Coia y O Calvario
Bloques altos de pisos, con termo o calentador y terrazas pequeñas
Teis y Lavadores
Pisos en ladera, muchos con galería cerrada hacia la ría o hacia el patio de manzana
Bembrive, Beade y Zamáns
Parroquias rurales del propio concello, con casas con finca y calefacción de gasóleo
Bouzas y Alcabre
Casas bajas antiguas y edificios nuevos a pocos pasos de la costa
Quién pide una bomba de calor en Vigo y por qué
En los pisos, la solicitud suele llegar cuando el termo se estropea o cuando se reforman la cocina y el baño, que es el momento de decidir qué hacer con el agua caliente. En las casas de las parroquias el aviso lo da la caldera de gasóleo: una avería cara, una revisión que ya no pasa o la cuenta de llenar el depósito antes del invierno.
La calefacción que deja paso a la aerotermia en Vigo
En un piso de Vigo lo habitual es que salga el termo eléctrico o el calentador, que deja su hueco libre para el acumulador nuevo o para la bomba de calor compacta. Los radiadores eléctricos desaparecen si se monta un circuito de agua. En las casas con finca de las parroquias se desmonta además la caldera, y el depósito de gasóleo se vacía y se lleva, o se deja inerte si está enterrado.
Cómo se organiza la visita del instalador en Vigo
La visita en un piso de bloque es corta: se mide la terraza o la galería, se comprueba el cuadro eléctrico y se pregunta por las normas de la comunidad sobre fachada y cubierta. En una casa de parroquia dura más, porque se revisa radiador por radiador, se busca el mejor sitio en la finca y se mira el acceso para sacar el depósito. Con esos datos cada empresa redacta su propuesta por escrito.
Datos de la casa
Parroquia o barrio, superficie y sistema de calefacción que tiene hoy.
Instaladores cercanos
La solicitud se dirige a empresas que se desplazan a ese municipio.
Visita técnica
Se comprueban emisores, acometida eléctrica y hueco para la unidad exterior.
Propuesta por escrito
Cada empresa detalla equipo, obra y plazo; la elección es tuya.
Qué encarece o abarata la aerotermia en Vigo
En un piso de Vigo lo que más mueve el precio es la distancia entre la terraza y el acumulador, y que la comunidad pida llevar la máquina a la cubierta, lo que alarga la instalación. En las casas del rural del concello pesa sobre todo si los radiadores sirven y si hay que subir la potencia eléctrica. Con empresas instaladoras a pocos minutos, el desplazamiento apenas cuenta en la factura.
Preguntas frecuentes en Vigo
¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en un piso de 100 m²?
Depende sobre todo de qué se instala. Si solo se cambia el termo por una bomba de calor de agua caliente, la obra es pequeña. Si se monta un equipo aire-agua para calefacción y agua caliente, entran la unidad exterior en la terraza, el acumulador, la adaptación de los radiadores y el permiso de la comunidad.
Como orientación, la horquilla nacional de un equipo completo abarca de 7.000 a 22.000 euros, una distancia que solo se estrecha viendo el piso: en Vigo o en Pontevedra ciudad nadie puede cerrar un precio sin medir el hueco para la máquina, revisar los radiadores y abrir el cuadro eléctrico. Es la visita la que fija la cantidad.
¿Hay subvenciones para aerotermia en Galicia?
Galicia ha sacado convocatorias propias en los últimos años, y llegan por dos caminos. La Xunta, a través del INEGA y de sus líneas de rehabilitación de vivienda, publica las bases en el Diario Oficial de Galicia y la solicitud se presenta en su sede electrónica.
A eso se puede sumar, mientras siga vigente, la deducción estatal en el IRPF por mejorar la eficiencia energética de la vivienda. Cada convocatoria fija quién puede pedirla, si hay que solicitarla antes de empezar la obra, qué documentos exige y hasta cuándo.
Conviene revisar la que esté abierta al pedir las propuestas y no dar por buena la cuantía de un año anterior.
Aerotermia en Vigo: recibe propuestas de instaladores y decide con calma
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